Un buen 24 de febrero de un año muy peculiar y normal, sentada en una gran cama de recuerdos, con sabanas de lamentos, risas, cosas que alguna vez fueron importantes pero solo como bien recuerdo, eso solo son recuerdos.
“Las personas mas valiosas son las que detienen su presente para recordar el pasado y construir un futuro” bien esas palabras son de el recuerdo mas grande y hermoso, mi gran amigo Jared.
Nunca desafié la magia de nuestra amistad, esto es algo típico entre nosotras las chicas diferentes, calladas reservadas, sin amigos, no sociales, que nos consumimos en nuestros pensamientos, eso no habla muy bien de una chica de 18 años que padezca la enfermedad de sacar una buena calificación, solo por diversión en realidad nunca he escuchado hablar de alguien pero seguramente habrá.
14 años, 8 meses y 15 días…suena bastante tiempo, en realidad yo pienso que es una eternidad, siglos y siglos escondiendo este sentimiento y, se que cuando éramos niños no era lo mismo no le daba importancia. Pero lo que aun no puedo creer es como aumenta este sentimiento y como he guardado esto que crece día a día.
Mi sabana esta llena de cartas, palabras infinitas de mi único amigo, hoy es un buen día para recordar porque a un no me he marchado porque siendo yo la chica menos apropiada para el, me llena de alegría todos los días, ver su cara, sus labios, sus ojos que brillan en cada parpadeo, lo doloroso es que no brillan por mi, unas veces son por una nueva chica o por un desamor eso me provoca una gran desesperación de que busque felicidad donde no la hay que siendo el niño mas guapo de toda la escuela y al parecer de mi mundo tenga que sufrir y que…
-hola flaca- escuche decir de sus hermosos labios (no tubo movimiento alguno)
- jared, hola que haces aquí tan…-(mire mi reloj de mano)- que?, las 10 de la noche- dije sin remedio, su inmovilidad era extraña me miraba confundido- que , ¿que pasa?- pregunte extrañada.
- Aimeé- parpadeo y camino lento- porque lloras- ya estaba muy enfrente de mí.
Demonios, llore sin darme cuenta, eso pasa cada noche pero esta vez el estaba frente a mi, tratando de averiguar porque lloro sin saber que el es el causante y se preocupa por su mejor amiga. Limpie mis lagrimas, de tantas noches igual, ya no siento cuando lloro por el.
-Yo solo, recordaba a papa- dije dando mi escapatoria (me levante de la cama) quede muy cercas de el, de su olor, y sus ojos.
-bien, entonces necesitaras esto- dijo muy afortunado, me abrazo, sentí sus brazos que anhelo en cada noche y en cada sueño, ese olor determina que corrió como loco en una cancha tratando de pegarle a un balón, este olor es veneno para mi y…
- bien, si es por tu papa ¿porque todas mis cartas están en tu cama?- me deleito con su voz sobre mi hombro, poco duro y comenzarían sus interrogantes momentos.
- Jared!, por favor, estoy en uno de esos días de melancolía en una noche muy linda y sola en mi habitación, por favor no me cuestiones- dije viéndolo a los ojos un poco tensa – pero gracias por el abrazo, lo necesitaba- le dedique mi sonrisa de sufrimiento que el nunca nota, muchos años de amistad y el aun no conoce de mis sentimientos.
-bueno, no preguntare pero sabes que te quiero y odio verte llorar- me sonrió- además yo soy el único que te puede hacer llorar- matizo su dialogo con una sonrisa de satisfacción. En verdad que el es el único que me puede hacer llorar solamente entérate porque.
- como sea, me tengo que dormir y…- me interrumpió
- Aimeé, mañana vendrán los hijos de mi papa- dijo con una voz no muy alegre- cenaremos con ellos y, no quiero ir solo, además es la primera vez que los veré- bajo su mirada- ja!- la otra familia de mi papa- dijo sin ánimos.
- no te preocupes jared, sabes que siempre estaré contigo- levante su mentón con tanta delicadeza. No daba señales de cambiar su expresión.
- eso lo se, si no que- bajo su mirada de nuevo- ellos no son normales- musito decepcionado.
-que?- dije extrañada- vienen de Marte?- reí un poco.
-Aimeé- dijo un tanto enojado y se alejo de mi- Ellos son- dijo con un tono estresante- ellos son personas que no son fáciles de tratar- esto es extraño cada ves mas.
-que?- comente- las únicas personas difíciles de tratar son tus amiguitas de la escuela- dije tratando de romper su tensa expresión, pero eso no ayudo, su cara se mostraba enojada- lo siento- dije enrollada en mi pensamiento.
-AIMEÉ ellos no son normales, ellos siempre están en mejores lugares, viven para dar una buena apariencia, ellos siempre tienen que estar ala altura de un buen niño rico mimado, ellos siempre están en revistas dando de que hablar, algo que sabes muy buen no soporto!! En lo MÁS MINIMO- dijo subiendo su tono de voz…
-no me grites- dije a su nivel de voz- yo no tengo la culpa además, a un ni sabes como son- me decepciona que el precisamente tenga que juzgar antes de conocer.
- lo siento, pero eso es lo que pienso- su voz retadora asía me me estaba llevando a un extendido problema con el.
- mira, es tu problema lo que pienses- le conteste enfada, me dirigía a mi baño donde seguramente no podría entrar el.
- no te enojes- me grito siguiendo mis pasos apresurados, ya que cerre la puerta en instante.
-No lo hice- dije desde mi baño atenta a sus pasos.
-bien- dijo cortante, desde la puerta pude ver sus sombra dando pasos de un lado a otro dibujando una línea horizontal.-pero si me acompañaras- dijo un tanto apenado- verdad Aimeé- termino su frase muy cercas de la puerta donde pude ver su torso.
- ya te dije que si – le dije indiferente – ya vete – trate de que no se diera cuenta de mi risa, se ve tan lindo preocupado por mi, aunque sea su amiga del alma.
- bien, nos vemos en la escuela adiós- muy apenado estaba, vi como su silueta desapareció de mi vista y di una ligera risa que solo en mi habitación se escucharía.
Me mire en el espejo, puede ser posible que el se fijara en mi?, porque somos amigos?, porque el tiene que ser tan lindo?. El es tan lindo y yo tan… yo, demonios! Siempre me desprecio. Quite mi ropa, prenda por prenda, estaba apunto de ducharme…
-Demonios- cuantas veces he dicho esa palabra últimamente, olvide mi pijama y mama odia que moje la alfombra, así que tendré que ir por ella.
Salí del baño con una toalla enrollada, abrí delicadamente la puerta de mi baño y salí con mis pies descalzos por la limpia alfombra que mama limpiaba todos los días por las mañanas, me acerque al closet que mama asea todas las mañanas, encontré una de las puertas abiertas que eso es extraño porque…MAMA!! Siempre esta atenta a ello. Después de una búsqueda y no encontrar mi pijama, decidí preguntarle a mama así que tendré que salir de mi habitación echa un…
-Demonios- esa estúpida palabra tan presente en mi vocabulario, y ahí estaba el jared parado inmóvil- jared que haces aquí?- le dije muy sorprendida, pero que? Estaba en toalla, y el tenia mi pijama en sus bellas manos.
-yo solo…-tartamudeaba y no podía dejar de mirarme
- largo jared- dije enojada y apenada, solo tienes que quitarle la pijama y eso es todo Aimeé vamos no es tan difícil.
-yo- repitió tímido, dio media vuelta y con pasos lentos decidió salir de mi habitación.
Vamos fuerzas Aimeé- Jared, espera- le entono mi voz normal, camine hacia el un tanto nerviosa sostenía la toalla con el miedo que en cualquier momento seria parte del suelo…
El volteo lentamente, justo ala mitad de la puerta donde había un ligero espacio donde podría pasar. Llegue hasta el donde su olor a un estaba en el.
- la necesitare – le dije mientras lo quitaba con cuidado, lo mire fijamente a los ojos, era una nueva estrategia, carecíamos de espacio, podía respirar su mismo oxigeno, nuestras narices podrían ser uno solo de no ser por milímetros. – Jared- le llame con voz baja apenas yo podía percibir mi voz.
- Aim…-su voz era aun mas baja y sus labios daban la impresión de acercarse mas a mi, es algo neutral, tengo que salir de esto.
-nos vemos- muy segura, me dirija al baño, me temblaban las piernas técnicamente no podía caminar, pero eso no se notaba y el seguía parado inmóvil no se si eso es algo bueno o malo pero ya lo hise ya!, de acuerdo, cerré la puerta tratando de aguantar las ganas de ir a decirle todo lo que siento, no puedo creer lo que acaba de pasar es un buen paso un buen comienzo…
-adiós- escuche de mi habitación y la puerta cerrada.
-Valla- di un suspiro, impresionante jamás pensé en esto, porque jamás se me ocurrió claro!!.
-no, no,- repetí desde mi profundo sueño, sentí una fuerte luz en toda mi cara- nooooo mama- me queje
-hija son las 12 de la tarde levántate- escuche de mama desesperada por levantarme, pudre abrir los ojos con dificultad y ver a mama acomodando la cortina…
-hola dormilona- dijo dándome el ligero beso de todas las mañana. Ella siempre era así decía que cada mañana es un beso diferente que cada beso es una manera diferente de decirme cuanto me ama. Le agradezco tanto a ella, desde que murió papa ella a hecho todo por mi y yo aria todo por ella.
-buenos días mama- le conteste como cuando tenia 6 años ella ama recordar esos momentos donde los 4 éramos felices.- hoy será un buen dia- le comente al ver que me contemplaba desde la orilla de mi cama.
-a si?- dijo burlona- y se puede saber por que – sentándose en mi cama. Le dedique mi sonrisa, una que pocas veces tenia en mi rostro.
-pues- no se que escusa le daría, no se que es lo que me hacia feliz, no se como decirle tantos sentimientos de anoche, me interrumpió PERFECTO.
-no me digas, pudiese ser mmmmm- titubeo un par de segundos y mostro una sonrisa- que Jared- carcajeo y el ardor en mis mejillas supongo ahora rojas eran inevitables.
- Mama! De que demonios estas hablando?- apenas y pude pronunciar mi muy innecesaria y tonta pregunta, pero ella no le bastaba ya que seguía riendo.
- que jared y Aimeé son novios- escuche decir desde la puerta de mi habitación y una risa burlona.
-Alexander cállate eso no es cierto- dije enfada, pero lamentablemente eso era falso tanto como su comentario como yo estar enfadada con mi hermano mayor, ya que sin el mi vida seria a un mas aburrida.
-como que no es cierto- dijo mama extrañada- si Alex y yo los vimos ayer en la puerta, y no se veían tan amigos que digamos- replanteo con su cara picara. Se supone que ella debería de preguntarme la situación en la que me encontraba muy incomoda con jared.
- un minuto ustedes dos me espiaron- dije tratando de sonar enojada.
-yo si- dijo Alexander, a lo que seguramente debería de reaccionar y corretearlo por toda la casa.
- te voy a matar- dije parándome de mi cama a lo que el empezó a retroceder.
-pero mama también- dijo un tanto asustado
- yo que?- dijo mama haciéndose la desentendía.
-me las pagaras ingrato- y empecé a correr por toda la casa, era divertido pelear con el mientras mama contempla nuestra forma de querernos.
7:45 pm, todo el día me la pases pensando, recordando peleando con Alexander y lo peor de todo suspirando por aquella noche, era hora de vestirme para el, mama sostenía una risa intacta ante mi cada mirada que le dedique me la respondía con una mirada diciendo ”todo ira bien”. Valla! Ella a un no sabe nada debe ser instinto de mamas y eso me agrada su apoyo me motiva a seguir conquistándolo aunque no se su reacción, no se que paso por su cabeza, no se si funciono y la verdad es que, no se si estoy segura de lo que are.
-claro pasa jared ella baja en un momento- escuche decir a mama desde las escaleras.- Aimeé jared esta aquí – grito para que pudiera escucharla.
Las piernas comenzaron a temblarme y el ultimo retoque en mi cara me lo di en mis labios, un tono rojo rosado, un vestido negro, corto de tirantes era algo que mama me compro para la graduación de mi secundaria, que no use. Me sentía tan rara, tan especial tan incomoda, la verdad muchos términos, solo dos veces había utilizado maquillaje y eso fue cuando era niña.
-ya bajo- jared, me había avisado que seria una cena formal, cosa que no soporto, me sentiré ahogada pero por el no respiraría por un largo tiempo.

bruno ya puedes comentar ... gracias
ResponderEliminarsolo pones tu nombre y el url de tu pajina, la que sea, ya sea youtube, metroflog, lo que sea y eso estodo oh como anonimo xDDD
me gusto tu nove soy una nueva lectora
ResponderEliminarwey!! no has pensado en cribr un libroo ??
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