sábado, 5 de diciembre de 2009

pagina 14

- Joseph, yo solo …- Nicholas estaba nervioso, se paro al instante y Joseph se apodero de su mirada dejándolo petrificado en ese momento ni yo misma podía moverme, sus ojos tenían un rojo vivo del odio hasta que Joseph se dirigió a Nicholas…

- Joseph Basta – grite sin un solo esfuerzo en mi garganta.

Nicholas salio huyendo de allí, sus pasos eran desconocidos a su camino y miedosos al pisar.

- yo no controlo tu vida Aimeè – sus palabras seguían secas ante mi, sus labios gruesos y carnosos se movían débilmente. Me senté aturdida de amargura en el aire.

No había notado que estaba en un avión, ya no puedo sentir nada mas que odio y un inmenso amor, algo difícil de explicar a mi criterio. Su mano pasaba por mi nuca, haciendo círculos en ella, veía fijamente la venta mientras seguía en mi destellos de amargura a el mismo tiempo que sollozaba, es tan frustrante sentirme triste al estar cercas del hombre que hace un día creía amar, que en segundos quiera compartir hasta el mismo oxigeno y que en escasos minutos no puedo soportar ni el llamado de su nombre.

- Sabes que siempre he querido ser padre – comento bajando su mano por mi brazo, sus palabras hacen que tiemble de miedo y ternura.

- no – mi voz de incrédula – estoy empezando a olvidar de mi pasado Joseph – El valor se metió en mi venas, mire sus ojos.

No tengo ni la minima explicación de porque puedo ver su odio en mi, sus ganas de destruirme y al mismo tiempo sentir como su corazón late por mi, su alma a un sigue por mi pero su mente desconectada hace que yo sufra.

- yo me lleno de tus recuerdos – pego su frente con la mía, su voz era tan clara y al mismo tiempo débil pero sus olor me estremece. – Duerme, no te are daño, no me lo permitiría – Dejo una tranqulidad en mi, hiso que me recostara en su pecho.

Dormia como una niña, envuelta de los brazos de Joseph, solo queria dormir y regresar a donde Aimeè Nicole Torres era una bella niña que…no recuerdo si fuy bella de niña pero mi pasado no es tan bueno para no querer olvidarlo.

Joseph Jonas

Definitivamente la amo, posiblemente sollo una vez viva junto a ella, probablemente en otra vida tenga que sufrir como ella lo hace a mi lado, ahora no tengo poder de sus pensamientos y como pensé no podré tenerlos mientras este dormida,. Prefiero tenerla en mis brazos contemplarla acariciar su pelo y el olor impregnado en el llevarlo a mi mente. Algo muy raro esta pasando conmigo me siento un hombre sin escrúpulos, hace horas que intento recordar que es lo que me mantiene vivo aparte de ver triste ala mujer que amo, se que algo me mantenía feliz, ocupado en ello y no rompía ninguna regla humana. No me siento ni un poco humano ahora. Me sentía como un estupido.

- Joseph – La mama de Aimeè llamaba en mi hombro.

- ¿SI?- conteste concentrado en mirar a Aimeè.

- Solo quería saber si estabas bien – acariciaba mi pelo con ternura, las cosas tornaban extraño, a mi parecer me acariciaba como si fuese un hijo de ella. Respiraba el amor en su aroma llegaba a sentir oleadas de cariño sincero.

- estoy muy bien gracias Denisse – me halagaba tanto su sonrisa.

En segundos una lagrima caía por su mejilla dando una ligera sonrisa. Salio de la escena con pasos lentos. Me mantuve intacto, Aimeè veía hermosa y espectacular, respiraba como una diosa de Grecia y desde el Angulo donde la tenia era mejor no tratar de entrar en sus recuerdos.

Ya pasaron 2 semanas desde que llevamos a Aimeè a vivir en Quebec, la extraño como un estupido sicópata. Pienso en ella todas las mañanas, cada una de ellas termina por matar un suspiro por ella, necesito algo que me recuerde el porque me separaron de ella.

- Joseph Nicholas dice que Aimeè esta bien – Kevin arribaba a mis pensamientos.

- Claro – conteste sin ánimos.

La primera vez que escuche eso no lo creía, las palabras de Kevin están maquilladas respecto a ella, puedo sentir cuando ella esta débil. He estado sentado en el balcón de mi habitación desde aquella mi primera noche aquí…

La noche era fría, concilie el sueño depuse de 10 minutos de tomarme un tranquilisante y mi sueño daba vueltas no tenia un rumbo en si solo su cara de tristeza sola en una habitación con poca luz, llevaba una carga de culpas y en ese sueño aprecie la linda escena de Nicholas según mi hermano se situaba en la misma cama de Aimeè contemplándola dormir, acariciaba sus mejillas congeladas, masajeaba su pelo y entendí que ella pierde energías por mi y Nicholas ayuda a recuperárselas. Cada que ella siente tristeza yo la siento, lagrimas, frío, alegría, confusiones y una lagrima caer es felicidad para mi.

- Tengo que verla, esto falleciendo lentamente Kevin – mis energías eran la perdición.

Desde que llegue estoy sentado en esta silla, Kevin dice que era de mi abuelo que muchas noches aquí se inspiraba en la alegría de nosotros viéndonos correr, he leído su diario solo para pensar en una alegría minima y funciono…

18 de julio 1992

Mi esposa me da ternura, mis nietos están cada día feliz, mi hija esta hermosa cada día, un nuevo niño nacerá en unos meses.

EL cielo esta lleno nubes, el sol ilumina mi habitación y al mismo tiempo la cara de mi esposa resplandece por toda la casa. Mi balcón es el mejor de todos, desde aquí puedo ver a mis nietos correr como el pequeño Joseph puedo escuchar sus ganas de gritarle al mundo que su corazón es único sus alegrías purifican mis pensamientos, sus risas y sus llantos.

Kevin sueña con ser parte de este mundo, es el mismo retrato mío de cuando era niño, se que el triunfara, verlo experimentar con instrumentos que a su edad es imposible tocar pone, todo su empeño en lo que quiere.

Hace un mes que el doctor me entrego la noticia mas espantosa del mundo, que mi corazón ha envejecido muy pronto, que la edad ha vencido a mi corazón, que los cuidados que tuve toda mi vida sirvieron para que muriera naturalmente.

Voy a morir en 2 años aproximadamente, he pensado en mi vida, soy el hombre mas afortunado mi vida fue maravillosa, seguí mis sueños siempre pensé en lo mejor, tuve tropiezos y errores fuertes que en mi vida misma pude corregir, tengo la familia mas hermosa del mundo y mis nietos me dan felicidad, de ello puedo vivir sin que mi corazón latiera eso lo aseguro.

Morir no me da miedo. Vivir sin ellos es morir con mi corazón en buen estado.

No recuerdo a mi abuelo, a mis padre, mis hermanos, o si alguna vez estuve tan enamorado de alguien que no fuese Aimeè, leer su carta me hizo recordad de cuando era niño.

Nada me quita de la cabeza que ella nenecita de mi, mi esposa esta con mi hermano, mi hermano cuida a mi esposa, y a miles de kilómetros de ella siento la felicidad que le provoca y mi amargura al sentirlo.

Quiero entender la tristeza que le provocan mis besos, quiero entender el desagrado de mi aliento, quiero saber porque llevo sus recuerdos dejándola invalida de ellos.

Aimeè Torres

Quebec, es un lugar muy frió y en cada respiración presiento el corazón y el olor de Joseph, aquella noche nos cambio por completo la vida. Mi tristeza no solo la provoca Joseph si no, a lo que han llegado por estos sentimientos, el no recuerda lo que lo hace feliz, Nicholas ha perdido sus sueños por cuidarme, Jared se alejo de su padre para cuidarme día a día.

Las dos semanas que he estado aquí, me he sentido mejor, solo un poco y…

- Cariño daremos un pase por el bosque ¿quieres venir?- Nicholas tomaba de mi cintura y acariciaba mi pelo dando calor en el.

- No se, quisiera hablar con Joseph – conteste animada al mencionar su nombre y no solo imaginándolo.

- pero Joseph esta mal Aimeè – comento exhausto de mencionarlo cada mañana.

- Lo se pero lo extraño – mire a un punto fijo.

- Bien, cuando regresemos – sobaba mi mano – quiero darte una sorpresa - ….

3 comentarios:

  1. (: lindoo lo amee louu..Q
    solo q tngoo una dudaa!!

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  2. ellos ya sonb algoo??
    mm no entendi bno si
    entendi pero no me
    qedo claaro


    liiz

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  3. ayyy! esta hermosisisimaa (:
    me encantoo!
    sigue asiii :)
    tienes muchoo talentoo!!
    :D

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thanks x D